Hombre Radio. . . . . Al Aire. . . .

lunes, 9 de agosto de 2010

Imágenes Sonoras - El Señor de la Misericordia

En la hermosa Hacienda de “La Higuera” del municipio de Ameca, Jalisco, nace un niño el día 24 de marzo de 1770, al cual le impusieron el nombre de Antonio, y fue hijo de Don Antonio Enríquez Topete y Villaseñor y de la Señora Gertrudis Arriola de la Hoz y Ponce, descendiente de la estirpe del capitán Francisco Rodríguez Ponce, que cien años antes había sido el dueño de todo el territorio de lo que hoy es Unión de Tvla.

Este niño que fue criado en el seno de una familia creyente, poseedores de una gran fe, y profesando la religión católica, fue creciendo lleno de bondad, y enseñándose en ese noble trabajo de hacer producir el campo mexicano, oficio a que se dedicaba toda su familia, y siguiendo con la costumbre de la época, se casó muy joven, en 1790 con María de Jesús Topete y se van a vivir a la Hacienda de su abuelo el señor Diego de Arriola en Santa Rosa, en donde radicaron toda su vida.

Llevaba Don Antonio una vida tranquila en la hacienda, que al morir su abuelo pasó a sus manos, dedicado por entero a la vida sencilla del campo, infundía a su familia y sus peones el fervor religioso al que estaba acostumbrado; cuando se iniciaban las siembras siempre recorrían sus propiedades rezando el santo rosario y nunca fallaban los domingos y fiestas de guardar a la capilla de San Cristóbal para asistir a misa.

Estos son los antecedentes de Don Antonio, hombre muy conocido y estimado en toda la región, dice la leyenda que ha sido transmitida de generación en generación, que en el año de 1814, Don Antonio que siempre viajaba a caballo de Santa Rosa a San Cristóbal tenía que pasar cerca de un mezquite que tenía una rama baja, y cada vez que pasaba dicha rama le tumbaba el sombrero, con las consiguientes molestias, por fin Don Antonio cansado de ese inconveniente decidió cortar la rama para dejar libre el camino, y en su siguiente viaje se llevó la herramienta necesaria para tal propósito.

Ese día Don Antonio se fue más temprano que de costumbre, quería terminar su trabajo y volver pronto a su finca, desmontó al pie del mezquite, y se dispuso a efectuar su tarea, le dio un fuerte “machetazo” a la rama, y se quedó muy sorprendido al ver brotar de la herida de la rama un líquido rojo, parecido a la sangre, y su asombro aumentó al ver el tronco del mezquite y observar la silueta de una cruz, que le hizo persignarse y comenzó a rezar, y de pronto oyó una dulce voz que le decía: “No te asustes, no te va a pasar nada”, a lo que contestó Don Antonio: “Voy por un sacerdote para que vea esto”, y la voz le contestó: “No, no te vayas ahora, hasta que yo te lo diga, llévame a la Hacienda pero no me hagas capilla, me colocas en una galera, porque cuando tú mueras, me vas a entregar al templo”.

Procedía Don Antonio, estrictamente de acuerdo a las instrucciones que le dio la voz, en compañía de sus peones de más confianza, cortó el tronco y llevó la cruz de mezquite a su Hacienda, y la colocó en una de sus trojes, procediendo a seguir su vida como de costumbre; a la semana de tener la cruz en su casa, pasó por su Hacienda un desconocido que solicitaba trabajo como tantos otros que pasaban por ahí, Don Antonio quedó complacido con el recién llegado ya que tenía una apariencia dulce y abnegada, lo acomodó en las camas de los peones y le dio trabajo, a los días de estar en Santa Rosa el desconocido, vio la cruz en la troje y le dijo a su patrón que para qué quería este tronco de mezquite, a lo que Don Antonio le contestó: “Quiero buscar un artesano, para que me labre un Cristo en ese tronco”, el desconocido le dijo: “Mire patrón, yo trabajé antes con un maestro escultor muy bueno, que me enseñó el oficio, si quiere yo le hago el Cristo”, Don Antonio que sabía lo difícil que era encontrar un maestro en esos rumbos, accedió de inmediato, diciéndole que le asignaría un cuarto especial para que pudiera trabajar sin ser molestado.

Don Antonio dejó que pasaran varios días, y como estaba lleno de trabajo se olvidó del escultor, a los diez días se dijo que ya era tiempo de echarle una vuelta, llegó a la troje y miró que la obra estaba concluida, se veía un Cristo hermoso y bien proporcionado, quedó muy complacido de haber contratado a ese hombre, le habló a su capataz y le dijo: “Busca al muchacho quiero felicitarlo”, le contestó el capataz que nadie lo había visto desde el día que llegó, había hecho un limpio trabajo, se había marchado, y no se le había pagado, y ni a dónde buscarlo, pensó Don Antonio.

Los habitantes de Santa Rosa, devotos como eran, empezaron a venerar la imagen del Cristo de mezquite, y de pronto la admiración se extendió a las Haciendas y ranchos vecinos, que dieron en llamarle “El Señor del Mezquite”.

Pronto le llegó la noticia al Señor Cura de San Cristóbal, los milagros del Señor del Mezquite aumentaban, habló con Don Antonio y trató de convencerlo para que le permitiera llevar la santa imagen a la capilla de San Cristóbal, para que fuera venerada en un lugar más apropiado, pero Don Antonio no accedió; entonces el Cura le pidió que al menos la llevara para las festividades anuales, no queriendo ser descortés Don Antonio aceptó esa petición y así empezó una tradición, que duró muchos años, el Señor del Mezquite siempre presidía las festividades de la Hacienda de San Cristóbal.

Esta costumbre continuó de San Cristóbal a Unión de Tvla una vez que fue fundada en 1821, y para unas fiestas del año de 1848, el párroco decidió que la imagen no regresara a Santa Rosa y que se quedara permanentemente con ellos, para que el creciente pueblo pudiera venerarlo todo el año, Don Antonio no estuvo de acuerdo y le pidió al Cura que se lo devolviera, pero el Cura fue terminante, la imagen se quedaría en Unión de Tvla; Don Antonio se regresó a su Hacienda, pero iba tan triste y desconsolado, que al llegar al potrero de los zanjones, cayó muerto, se cumplió así la profecía que le había hecho la cruz.

En los primeros años de este siglo, vinieron a la parroquia de Unión de Tvla, unos misioneros, quienes se enteraron de los milagros hechos por el Señor del Mezquite, y después de investigarlos y comprobarlos dieron la propuesta de que la Santa imagen fuera conocida con el nombre de SEÑOR DE LA MISERICORDIA, nombre con que hasta la fecha se le conoce.

Esta es su historia, que ha perdurado por más de ciento ochenta años, pasando de generación en generación, y que en lugar de desaparecer, ha ido creciendo el fervor de los fieles por su imagen, ya que hace recorridos en peregrinaciones a los municipios vecinos, en donde es llevado para obtener buen temporal de lluvias, o algún beneficio colectivo.

Sigue también el tradicional recorrido que hacia antaño, de Santa Rosa a Unión de Tvla, somos testigos de las multitudes que congrega el Señor de la Misericordia, niños, adultos, de todas las clases sociales, con la misma mística, esperando que el Señor de la Misericordia les traiga un buen temporal o el deseo personal de un favor.


El audio anterior es muestra del hábito religioso imperecedero más importante que tiene verificativo en la trayectoria de los meses propios del verano en Unión de Tvla, específicamente durante el transcurso del denominado “temporal de lluvias”; la ahora imagen “peregrina” (ya que la original se preserva al interior del Santuario de “Nuestra Señora del Rosario”) que como su nombre lo indica es llevada a cada una de las localidades en donde se le rinde oración y pleitesía desde horas muy tempranas para finalizar la labor del día con la peregrinación que inicia en la periferia de la población en donde se reúnen cultantes y fieles católicos en un ejercicio que incluye a modo de penitencia y fe “cargar la imagen”, cánticos religiosos acompañados de músicos locales, pirotecnia y procesión solemne cuyo trayecto termina con la Celebración Eucarística al interior del Templo.

"El 27 de Mayo de 2009 se realizó la Coronación del Señor de la Misericordia, celebración presidida por el Nuncio Apostólico en México D. E. R. Mons. Christophe Pierre, evento de trascendencia para los devotos de la grey católica (y para la historia local) cuya referencia geográfica y política se ubica en la Santa Sede ciudad del Vaticano en Roma, Italia".

 
*El relato es original de la publicación “HISTORIA DEL VALLE DE UNIÓN DE TULA” de la autoría del Ingeniero Ignacio Gómez Zepeda. Fragmentos de “EL SEÑOR DE LA MISERICORDIA” páginas 94-97. Editorial “Tierra Mía”, Octubre de 1992. Arandas, Jalisco.
 

5 comentarios:

  1. ¿cómo es posible que publiquen barbaridades de dizque hacendados "católicos" que andaban rece y rece, cuidando que sus peones trabajen lo más posible para enriquecerlos?
    ¿Que no la UdeG es una universidad laica, cuyos principios son la racionalidad y el conocimiento científico, como base de la transmisión del conocimiento?
    Si siguen publicando estas beaterías, acabarán con sonseras como las de que los estudiantes deban de enviar cadenas de rezos por internet, si no se van al purgatorio, por su falta de fé.
    Ahora resulta que el CUCSUR de la UdeG involuciona a decrépito "Real y Pontificio Centro Universitario Católico de Autlán de la Grana"
    ¡leer para creer!

    ResponderEliminar
  2. Agradeciendo las atenciones que brindan al contenido de este blog (bitácora personal) de un servidor, que como el subtítulo reza (valga la expresión) es meramente una “revisión en bytes del quehacer radiofónico de un tulense” como tal se incluye el acontecer en la vida social, política, cultural e incluso religiosa en el municipio aludido, es decir, Unión de Tvla, sitio de procedencia del titular de este sitio, y por ende, no refleja en lo absoluto el punto de vista de una institución como lo es, la Universidad de Guadalajara.

    Cito las fuentes por respeto y crédito a quien figura como investigador principal de esta leyenda, anécdota o suceso de tradición religiosa. Nuestra micro historia está llena de características ricas ya sea en imaginería, cuentos, relatos y manifestaciones que nos rodean como comunidad, me permito asegurar que en cualquier punto (el más recóndito) de nuestro país tiene casi obligatoriamente “un Santo”, de hecho habrá localidades denominadas con el nombre de alguno de éstos, otras "viven" económicamente gracias a la "derrama" que peregrinos hacen hacia la advocación con la cual se identifica a la ciudad y por ello es interesante salvaguardar los hechos, textual, gráfica o sonoramente.

    Este artículo tiene como mera intención ofrecer a los visitantes locales y ausentes una mirada hacia un hábito que tiene como trayectoria en estos meses, la vocación que muchos profesan por el “Señor del Mezquite” para solicitarle su intervención en beneficio de todos.

    La producción es original para este medio.

    Con el justo criterio, de forma reflexiva y libre pensamiento nuestra educación no sólo académica sino cultural y familiar nos permite “aceptar”, “tolerar”, “discernir” y hasta sí así lo desea el individuo “participar o no” dentro de actos espirituales, sectarios o religiosos.

    Sin posturas rígidas, ni sometimiento alguno y sí con la oportunidad de establecer cada cual una opinión válida y respetable.

    En cada “etiqueta” al interior de este compendio de información se “marca” claramente la línea editorial a seguir y con esa lucidez se permite entender el propósito de los mismos, sin ánimos de controversia.

    Gracias por participar.

    ResponderEliminar
  3. José Ramírez, una obligación elemental de la comunicación en medios universitarios es aplicar el lema de la UdeG: "Piensa y trabaja"
    reproducir sin ningún análisis de contexto, intención de quien armó esta versión beata de supuestos milagros, con los elementos de veracidad que tuviera, evidentemente cae en ser propaganda religiosa, mínimo para hacer más rentable el negocio del templo del "señor del mezquite" ¿o no?
    la redacción de esta versión de falsos milagros, lo desarrolla la Iglesia Católica, enemiga del pensamiento libre al que opone la obligación de la fe en preceptos indemostrables. Como no analizas el origen, función e intención de este producto de beatería, caes en ser palero de fanatismos
    CReo que te hace falta aplicar el lema de la UdeG, sobre todo el primer concepto: "Piensa y trabaja"

    ResponderEliminar
  4. Saludos

    Cabría ante todo una reflexión sobre los usos y fines prácticos de los blogs en la internet; el principal sería, el de ser una bitácora personal en donde el autor, basado en un criterio personal, ojo, personal, expone según sus recursos, cualquier tema que por su mente llegue a pasar. Yo no veo ningún escudo o logotipo de dependencia privada u oficial en este sitio que venga a determinar el perfil ideológico del mismo.

    Estoy de acuerdo con el anterior comentario respecto a los mitos creados por la Iglesia para dominar espiritualmente a los desprotegidos e ignorantes, pero de eso a andar reprimiendo o intentando definir que se puede publicar o no en un blog personal, enarbolando para ello el término libre pensante, creo que es irse precisamente al lado al cuál se critica, al del fanático. Y miren que ya en esto de los blogs me eché varios "trompos a la uña" por andar publicando opiniones políticas o religiosas dentro de mi espacio personal en la Internet.

    Coincido en que debemos estar unidos todos aquellos quienes estamos en contra de las manipulaciones de las instituciones religiosas, que somos los menos además, pero de eso a censurar un tema que pasa sobre todo por la cultura o tradición de una pequeña comunidad, eso es combatir obstinación con obstinación.

    Y si fuese el caso, yo le exigiría laicismo a un sitio oficial de la U de G... pero este no lo es, este es el sitio de José Ramírez Díaz, cabalmente respaldado por su firma.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. Con el respeto y debida mesura, afirmó y sustento lo dicho:

    Este espacio en el internet, denominado “blog” funge como bitácora de asuntos meramente personales en donde indistintamente incluyo desde mis quehaceres específicos en Radio Universidad de Guadalajara en Autlán como el interés propio de “divulgar”, “preservar”, “mantener” una memoria viva de lo que se “vive, dice y hace” en Unión de Tvla.

    Por lo tanto, este artículo denominado “Imágenes Sonoras – El Señor de la Misericordia” no es en lo absoluto una investigación propia (ya cité las fuentes debidamente) el audio que se puede reproducir, no es más que un ejercicio de “capturar” los sonidos que emana el municipio, como anteriormente lo hice con la entrevista particular a cada una de las jóvenes candidatas a Reina de las Fiestas de Aniversario.

    En ningún momento viene firmado o auspiciado por la Universidad de Guadalajara, no es un “reportaje”, ni una “investigación especial” a difundirse por la radio, es un gusto personal que solventé “grabando” lo que “escuché y observé” en una de las principales calles de Unión de Tvla, me fue necesario abordar la “leyenda” que como se define: es una narración oral o escrita, con una mayor o menor proporción de elementos imaginativos y que generalmente quiere hacerse pasar por verdadera o basada en la verdad, o ligada en todo caso a un elemento de la realidad. Se transmite habitualmente de generación en generación, casi siempre de forma oral, y con frecuencia experimenta supresiones, añadidos o modificaciones.

    Vía “Redes Sociales” hubo quien me aseguró un relato idéntico en la zona de los Altos de Jalisco.

    De tal manera, lo significativo para quien esto escribe prevalece en el “hecho” y la utilización del medio (acción de reproducir el audio) para analizar el comportamiento de una comunidad y no en el “antecedente” textual.

    Mi labor en este sitio virtual no tiene patrocinio alguno, incluso ni labor periodística, simple y sencillamente hacer uso del oído, crear un archivo en la red de lo que se percibe por este sentido, una crónica de la vida común en un pueblo de Jalisco.

    Para profundizar, detalle a detalle, al interior de temas religiosos, políticos y de diversa índole no dudo existirán otros espacios en donde el “debate” es la prioridad de los autores y participantes de dichos foros, este lugar no es el propicio para tal cometido, y reitero, mucho menos con la adjudicación oficial y título impuesto a nombre de la Universidad de Guadalajara que usted afirma debo “seguir”.

    Gracias por tomarse el debido tiempo para hacer llegar su opinión y participar.

    ResponderEliminar